.... 10 de Noviembre
Con motivo del Día de la Tradicion se pensaba organizar una charla de las habituales en el local de San Martin 778 para disertar sobre poetas de nuestra region como Claudio Martinez Paiva y Juan J. Díaz pero a último momento se resolvió llegar a la gente a traves de Radio Maxima que gentilmente ofreció su espacio para que Mario Fischer leyera la poesía del primer autor mencionado titulada "La Despedida" que con hermosas palabras describe la vida en los ultimos años y que se transcribe a continuación
............................La despedida.
Voy a cumplir ochenta años, pelo blanco y barba blanca,
con media luz en los ojos y medio cuerpo a la rastra.
Estoy dentrando en la noche: soy un fogón que se apaga,
no tengo deudas con naides ni naide me debe nada.
Puedo decir lo que siento sin miedo ni disconfianza:
al que habla como del cielo, Dios lo ilumina cuando habla.
Setenta años de trabajo, ochenta de vida honrada,
rico en hijos y parientes, sin otra riqueza en plata
que la que tengo en el nombre y en el color de mis canas:
digo que es linda la vida, hasta dende esta distancia,
cuando se ha pasau por ella con la frente limpia y alta.
Naide trate de vestirse con pilchas que han sido usadas,
más luce una ropa pobre que una lujosa, empriestada:
el honor, como las pilchas, son animales con marca
y el pelaje los denuncia o basta mirarle el anca.
Por dar, ninguno se junde: cuando la mano se alarga
da granos que cáin a un surco y en espigas se levantan.
Saben decir los mezquinos que el que más niega, más guarda.
Y he visto tanta misera, por negar pan y palabra !
Nuestra libertá debemos en los demás respetarla,
que si un derecho nos suelta, el del otro nos ataja.
No hay alegría más grande que ver renacer lozana
la propia vida en los hijos, en el trabajo, en la Patria.
Patria y familia es lo mesmo: las dos han de ser sagradas,
cualquier sacrificio es poco si una de ellas lo reclama.
No nacimos pa pedirles sinó pal deber de criarlas:
el hombre, pa defenderla y la mujer, pa agrandarla.
Disgraciau del hombre sólo! Más disgraciau el sin Patria !
El que no tiene esas priendas no tiene concencia ni alma!
Y así como aquello es dulce, ansina ha de ser de amarga
la reflexión del que llega, pelo blanco y barba blanca
a estos lindes de la vida, lleno el bolsillo ´e plata,
lleno el corazón de sombras y el nombre lleno de manchas:
los delitos por ajuera y por dentro los fantasmas.
Quien de viejo se atribula porque la muerte lo llama
seguro que cuando joven sólo ha sido yerba mala.
La muerte no es un castigo: otro empieza ande uno acaba;
el malo al morir padece, el justo al morir, descansa.
Le estoy hablando a mi pueblo, le estoy hablando a mi raza,
a los que semilla fueron de las flores de mis ramas.
Quien lleva mi sangre lleva el deber de mejorarla,
que pa eso el retoño nuevo trái jugo de muchas plantas.
Juí vertiente y me hice río y d´esa corriente clara
se han abierto como gajos, de un árbol de espuma y agua
los arroyos que humedecen desiertos, valles y pampas.
Naide enturbie mi agua limpia, naide agite mi agua mansa !
Calmen su sé los que quieran, rieguen las tierras labradas,
desparrámenla en el suelo refrescando flores y almas
que a tuitos nos dio la vida un manatial de esperanza
pa que en sus aguas se mire la grandeza de la Patria !