Julio de 2006
Reflexiones sobre el fin de milenio

FRENAR EL CAMBIO

"Al hombre débil no le retumba el pecho cuando se
escuchan las telúricas llamadas de la tierra,
no le hierve la sangre cuando se agravia su dignidad o
se ofende a sus hombres y mujeres, no se le crispan
los nervios cuando se la vende al mejor
- y a veces al peor - postor en los remates diarios
de sus mejores joyas, no se le cierra el puño
cuando hay que defender su historia, no se le
empañan los ojos con emocionada lágrima cuando
reconoce su música, su idioma y sus cosas, no se
le desborda el alma cuando en su interior
retumba en melodiosa armonía la palabra Argentina".

"El hombre ligth"- Gustavo Ferrari

El hombre avanza en el mundo que se le propone adhiriendo a él, aferrándose a él como un náufrago se aferra a un trozo de madera en el medio del océano luego de un naufragio.

¿Porqué actúa así? Indudablemente no le quedan alternativas. En un mundo que se precia por haber llegado a reconocer como únicaverdad que todo es relativo, nada es verdadero: ¡la única verdad infalible es adherir al cambio! Quién así no lo hace, quién así no lo reconoce, quién se opone, es un inadaptado social que no merece vivir en sociedad y es necesario aislarlo para que no provoque consecuencias funestas para esta "sociedad de cambio".

¿Qué es el cambio?. La noción de cambio, sinónimo de progreso en este caso, se origina, entre otros pensadores, en Condorcet, ferviente admirador del movimiento ilustrado del siglo XVII y consiste en reducir al hombre a una especie animal, donde se pierde la espiritualidad y hasta la propia persona.

En este caso el progreso se transforma en un fin en si mismo, es el mismo bien. Entonces el bien absoluto es progresar, y el mal absoluto es permanecer, quedarse parado en el tiempo, la quietud, etc.

Todo lo que permite el progreso es bueno y lo que lo impide o lo frena es malo.

Más adelante, podemos aludir a Alvin Toffler para quién el pasado y el presente solo sirven en tanto confluyen en el futuro. "Sin el cambio el tiempo se detendría", y para ese cambio la tecnología alimentada por el conocimiento actual es "el rugiente y poderoso motor de cambio".

Para Toffler la libertad consiste en la ausencia total de lazos con los demás hombres y sociedades, siendo éste el componente esencial del hombre del superindustrialismo.

Toffler reafirmando la idea evolucionista de Condorcet, considera al hombre como el último estadio de evolución del virus, y a la diferenciación como la causa de todo este proceso.

Toffler considera que el progreso es un fin en si mismo, y acepta "que éste se convierte en una especie de maquinaria incontrolable que no puede parar, incluso a costa de la salud física y mental de la sociedad. . . . . . . Frenar el cambio es moralmente malo: se suprimiría el fin supremo, el mismo cambio".

Pero, al igual que el subdesarrollo, "el superdesarrollo" es . ."inaceptable, contrario al bien y a la felicidad auténtica" (Sollicitudo rei socialis n° 28).

Hoy los estrategas que orientan el mundo, apoyados por poderosos medios de comunicación, parten de un diagnostico - analizan el presente - y pronostican adecuando la realidad de la empresa, de la escuela, de toda organización al entorno turbulento y cambiante, sin importar el destino y el comportamiento de dicho entorno.

¿Porqué frenar el cambio?

Porque no se plantea, la visión del estadista, que consiste en diagnosticar la realidad y verificar las consecuencias del entorno, hacia donde conduce; y pronosticar teniendo en cuenta que el progreso humano debe estar dirigido fundamentalmente por la moral, y en consecuencia, ese progreso debe ser limitado en tanto se aparta o no contiene el destino natural y sobrenatural del hombre.

Por supuesto que suena a utópico, pero si nos contentamos con analizar la realidad y el cambio y tratamos de adecuarnos indefinidamente, la situación de insatisfacción y de infelicidad seguirá creciendo hasta hacer insoportable el mismo cambio.

Por supuesto que suena a utópico, porque como dice Gerardo Palacios Hardy esta globalización cultural, y fundamentalmente económica, va acompañada, va conducida por la irradiación, por la difusión, por el fluir y circulación de un pensamiento único que se ha ido imponiendo en la sociedad. Lo que se denomina políticamente correcto es la muerte de todo idealismo y la aparición de un neomaterialismo bautizado como pragmatismo. La globalización ya tiene su ley, ésta es la Carta o Constitución de la Tierra elaborada en Río de Janeiro en Marzo de 1997, llamada Cumbre de la Tierra+ 5. Gorbachov sostuvo que dicha carta sería un nuevo código universalde conducta. Nuevos conceptos que deberán aplicarse a todo sistema de ideas, a la moral y a la ética y constituirán un nuevo modo de vida. El mecanismo, dijo Gorbachov, es el reemplazo de los Diez Mandamientos por los principios contenidos en esta Carta o Constitución de la Tierra la que en síntesis propone e impone masificación, despersonificación, secularización de la vida personal y social, antropocentrismo radical, relativismo cultural y permisivismo moral, ocaso de la religiosidad,materialismo, hedonismo, apostasía, etc..

En consecuencia este cambio promovido por la globalización capitalista inhibe las dimensiones contemplativas del hombre incentivando solamente lo material. Se acelera esta distorsiónprovocando un hombre desequilibrado, inestable y apto solo para actuar.

Lo material es el punto de partida, pero en un proceso de simultaneidad con lo espiritual, lo religioso y lo social.

¿Porqué frenar el cambio?

Porque como se detalla al final de este artículo, desde 1960 hasta 1997 la producción de todo el mundo creció, 2,63 veces más que la población y sin embargo hay 1.300millones de personas (el 22,2 % de la población mundial) que viven con menos de 1 dólar diario.

Porque el crecimiento económico lento, estancamiento e incluso declinación se produce en unos 100 países en desarrollo y en transición.

Porque es lento el adelanto en algunas esferas claves como la desnutrición.

Porque el crecimiento económico sólo es aceptable si genera empleo, si aumenta el salario de los más pobres, y si se canalizan los recursos resultantes para promover el desarrollo humano. No existe el crecimiento y el desarrollo económico sino hay desarrollo humano.

Porque los países más pobres con el 10 % de la población tienen sólo el 0,3 % del comercio mundial, la mitad de lo que tenían hace 20 años.

Porque los precios de los productos básicos de los años 90 fueron inferiores en un 5 % a los de los años 80, y en un 10 % a los del menor nivel alcanzado durante la Gran Depresión en 1932.

Porque los términos del intercambio de los países menos adelantado se han reducido en un 50 % acumulativo en los últimos 25 años.

Porque los países en desarrollo pierden unos u$s 60.000 millones de dólares por año como consecuencia de los subsidios agrícolas.

Porque en 1960 el 20 % más pobre del mundo se quedaba con el 2,3 % del P.B.I., en 1991, con el 1,4 % y en 1997 con el 1,1, %.

Porque en el Reino Unido el bienestar económico llegó a su punto máximo en 1970 y desde entonces se ha reducido en 50 %. En Estados Unidos llegó a su punto máximo en 1968 y se había reducido en más de 40 % en 1992.(Crecimiento mundial a un costo demasiado alto -David Korten).

 ¿Porqué frenar el cambio?

Porque el cambio propone lo que sostiene la profesora de la Escuela de Comercio de Harvard, Rosabeth Kanter en su libro Wold Class, cuando dice que el futuro pertenece a los que están dispuestos a renunciar a su lealtad a la comunidad y la nación para procurar el éxito financiero personal en la economía mundial.

Porque este cambio propone trasladarnos a una sociedad cercana, la que mediante una planificación deliberada aunque no expresa, nos conduzca como ya es verificable, a un modelo social donde se erija triunfante un hombre alienado por el consumo, permanentemente insatisfecho, sometido al más descarnado materialismo y economicismo de vida, mientras las necesidades más importantes, las que reconfortan al espíritu, las que le permiten avanzar en la perfección, van siendo abandonadas.

Porque como sostiene Solzhenitsin, quién primero conoció el horror del comunismo y luego el del liberalismo, la raíz del mal se encuentra "en la autonomía proclamada y sostenida del hombre con respecto a cualquier fuerza superior a él. . . Hemos vuelto la espalda a lo espiritual y abrazado cuanto hay de material con afán desenfrenado sin concebir propósito más alto que el de conseguir la felicidad del hombre en la tierra. El sentido de responsabilidad del hombre ante Dios y la sociedad se fue oscureciendo cada vez más".

Por último, frenar el cambio significa ordenar, jerarquizar, volver a las fuentes, retomar los valores esenciales propios y aplicables tanto a la vida privada como a la vida económica, porque como dice una vieja máxima la palabra empuja pero el ejemplo arrastra.

Hace una semana, como hace dos mil años nacía Cristo y gran parte de la humanidad, de una u otra forma conmemoró este acontecimiento. Eligió un estado de pobreza e indigencia. Pobreza hecha a base de desprendimiento y de disposición a compartir con los otros a fin de mostrar en que consiste la verdadera riqueza que se ha de buscar. No será tiempo de pensar si la felicidad pasa por la búsqueda de riquezas y poder, o por el contrario, en saber seleccionar adecuadamente las necesidades humanas.

Roberto E. Franco 31.12.99

Anexo:

La población y la producción mundial

  1960 1980 1990 1993 1995 1997
Población (millones) 3018 4384 5282 5589 5655 5855
P.B.I (billones) 5,6 11,7 18,1 24,8 26,6 28,5
P.B.I per capita 1855 2660 3434 4440 4697 4868

Nota: Si el P.B.I. se repartiera igualitariamente entre todos los hombres, al sólo efecto estadístico, cada familia del mundo, integrada por 4 personas, viviría mensualmente con u$s. 1.620.

Fuente: Elaboración propia en base a datos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.

 

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