¿BENDITA O MALDITA ECONOMIA?
III
En esta tercera exposición he desarrollado algunos temas que permanecen en el más profundo de los ostracismos. Uno de ellos es el de la moneda.
Todo lo que se expresa sobre el particular tiene la característica de ser presentado con tanto énfasis que no permite que se trate de ofrecer el más mínimo cuestionamiento, y mucho menos rechazo sobre lo propuesto.
Ello sucede con la teoría cuantitativa de la moneda.
A nadie se le ocurre esbozar una crítica sobre el particular. En primer lugar porque no existe la posibilidad de razonar sobre su ingenua y burda propuesta y en segundo lugar porque se ha perdido la capacidad de crítica y de apreciación.
Esta teoría es total y absolutamente denostada por la teoría cualitativa de la moneda. Su difusión es nula. Su análisis sería demasiado peligroso para el imperialismo internacional de la usura. Su aplicación sería absolutamente beneficiosa para el pueblo de la Nación que la adopte.
¿Porqué no se difunde ni se da a conocer?
Porque dentro del pensamiento único se esconden los espurios intereses que asolan el buen vivir de la humanidad.
A quién, instruido dentro de lo políticamente correcto se le ocurriría decir que la inflación es una gran "cobertura dialéctica" que permite disfrazar una serie de maniobras contra las empresas argentinas y contra los particulares, de manera tal que la opinión pública no advirtiese con claridad como se venía y se viene perjudicando deliberadamente a la economía nacional y despojando arteramente al pueblo argentino, a través de lo que podríamos llamar un formidable e incesante vaciamiento de la Nación.
Además de ser un formidable instrumento de despojo de la población es, a la vez, un instrumento eficacísimo de encubrimiento de todas - o de la mayoría - de las estrategias adicionales.
Además he ingresado en el análisis de las funciones de la moneda, y la razón de ser de la creación de los bancos centrales.
Gráficamente he expuesto la forma que se condujo el proceso para originar esta perversa y eterna deuda externa.
La cultura del préstamo y la deuda permanente es otro de los capítulos indispensables al tratar el tema tan controvertido como el de la moneda.
Por último, he reseñado brevemente la imprescindible subordinación del abordaje de la economía respecto a un sólido enriquecimiento cultural, de lo contrario caemos en la reconocida “triada trágica” que culmina inexorablemente en algunos males que afectan y ensombrecen el buen vivir: la droga, la violencia y la depresión.
Roberto E. Franco